Hola, ¿qué tal, angelito? Estás por recibir tu mensaje angelical, así que pon mucha atención, canalizaremos al arcángel Uriel y pediremos nos entregue su mensaje para ti y para todos los que están leyendo este artículo. Usaremos el libro de la Biblia para canalizar su mensaje.

-“Comenzamos con la guía del Arcángel Uriel. Por favor, permíteme canalizar tu mensaje, efectivo en tiempo presente, pasado y futuro, para el angelito que se encuentra leyendo este artículo. Gracias, gracias, gracias, amén.”

El mensaje para hoy proviene del Libro de Deuteronomio, capítulo 7, versículo 12, sobre las bendiciones de la obediencia: «Y por haber oído estos decretos y haberlos guardado y puesto por obra, Jehová, tu Dios, guardará contigo el pacto y la misericordia que juró a tus padres; y te amará, te bendecirá y te multiplicará; y bendecirá el fruto de tu vientre y el fruto de tu tierra, tu grano, tu mosto, tu aceite, la cría de tus vacas y los rebaños de tus ovejas, en la tierra que juró a tus padres que te daría».  

Atención a este mensaje que vamos a interpretarlo, mi angelito, es muy claro: mientras tú sigas los designios de Dios, los designios espirituales, los preceptos universales, los preceptos de la verdad, Dios te ayudará, Dios te protegerá y Dios te bendecirá infinitamente a ti y a tu descendencia. Así que, mi bello Ángel, sabes cuál es el camino, sabes lo que tienes que hacer, continúa. Continúa en el camino de Dios y recibirás todos los frutos que Dios tiene para ti.

¿Cómo sabemos cual es el camino de Dios?

Recuerda que Dios es amor y existen leyes universales que nos describen partes de Dios, al conocer estas leyes universales podemos caminar hacia y con Dios, por ejemplo, algunas leyes universales:

  • Amar a los otros como a ti mismo.
  • Ayudar a los necesitados.
  • El trabajador tiene derecho a su salario.
  • La cadena se rompe por el eslabón más débil (Tu cuerpo es una cadena, cada eslabón es uno de tus órganos, ¡Cuida cada uno de tus órganos de forma individual!).
  • Para Dios TODO es posible.
  • Pide y se te dará.

Gracias, angelito, por este tiempo que me dedicas. Gracias por seguirnos, por respaldarnos, por querernos. Gracias a todo mi equipo de trabajo. Y recuerda, bello Ángel, ama a los otros como a ti mismo. LORG

 

 

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